UN NUEVO ESTUDIO CRITICA LA GESTIÓN DE LOS RESIDUOS DE INCINERACIÓN EN LA UE

La investigación publicada por ZWE alerta de que una gran cantidad de residuos generados en los procesos de incineración se depositan en vertederos.

Una nueva investigación publicada por Zero Waste Europe (ZWE) concluye que la incineración de residuosgenera cantidades significativas de residuos peligrosos y no peligrosos, muchos de los cuales se depositan en vertederos.

El estudio, realizado por Equanimator Ltd., muestra que solo la incineración de residuos municipales en la Unión Europea genera más de 12 millones de toneladas de cenizas de fondo y alrededor de 2 millones de toneladas de residuos de control de la contaminación atmosférica. Además, la incineración y combustión de todos los residuos genera entre 28,4 y 31,8 millones de toneladas de residuos al año.

El informe asegura que entre 11,3 y 16 millones de toneladas de residuos de incineración se depositan anualmente en los vertederos. De ellos, unos 6,4 millones de toneladas proceden de la incineración de residuos municipales. El resto de los residuos se destinan, en el caso de las cenizas de fondo, a la construcción de carreteras u otras actividades relacionadas con la construcción, y en el caso de los residuos de control de la contaminación atmosférica, al relleno de minas de sal. Dado que esto se define con frecuencia como una actividad de recuperación, ZWE asegura que existen «dudas razonables» sobre si debe clasificarse como tal, y si puede dar lugar a movimientos trasfronterizo de residuos enmascarado como operaciones de recuperación.

El informe también ha detectado problemas importantes relacionados con la presentación de informes por parte de los países en cuanto a lo que realmente ocurre con los residuos de incineración. Y aunque la mayor parte de las cenizas de fondo se declaran como no peligrosas, la exactitud de estos informes puede requerir un examen más detallado. Esto iría en línea con las conclusiones de una reciente investigación que afirma que las cenizas de fondo de las incineradoras son peligrosas y no están suficientemente reguladas.

Janek Vähk, Coordinador del Programa de Clima, Energía y Contaminación Atmosférica de ZWE, asegura que «al contrario de lo que dice la industria, la incineración de residuos genera grandes cantidades de residuos peligrosos y no peligrosos que a menudo se depositan en vertederos, o se utilizan en operaciones de «relleno» que, en cualquier caso, llenan parte del espacio de los vertederos, e incurren en importantes costes de gestión».

A la vista de este estudio, ZWE ha mostrado sus dudas sobre la afirmación de que la incineración sea una vía para desviar residuos de los vertederos, y afirma que la minimización del vertido debe buscarse mediante la prevención de los residuos no reciclables (es decir, la reducción, la reutilización, la recogida selectiva, el compostaje, el reciclaje y el rediseño de los productos).

RESIDUOS EXENTOS DE LOS CÁLCULOS DE VERTIDO

Por último, el estudio cuestiona las razones por las que se tratan los residuos de la incineración R1 (recuperación de energía) de forma diferente a los del tratamiento mecánico-biológico, excluyendo a los primeros de los cálculos de la cantidad de residuos municipales depositados en vertederos.

Una disposición de la Directiva sobre el vertido de residuos permite deducir totalmente todos los residuos procedentes de las incineradoras clasificadas como R1, incluidas las cenizas y las escorias enviadas a los vertederos, lo que, a juicio de ZWE, premia en exceso el efecto potencial de utilizar la valorización energética como «opción de minimización del vertido».

Vähk añade que «esta paradoja se amplía incluso a mecanismos más desequilibrados, dado que los rechazos de las operaciones de clasificación y de las operaciones previas a la reutilización (que tendrán que estar en el centro de las estrategias de la UE para la gestión de los residuos), se declararán como «vertidos», mientras que no es así en el caso de las cenizas de incineración».

Teniendo esto en cuenta, Zero Waste Europe pide que todos los residuos resultantes de las operaciones de recuperación de residuos municipales que posteriormente se depositen en vertederos reciban un tratamiento equitativo. Para ello propone tres alternativas:

  • Modificar el objetivo para excluir también los residuos del tratamiento mecánico-biológico ;
  • Modificar el objetivo para incluir todos los residuos de incineración -tanto R1 como D10 (incineración para la eliminación)- que se depositan en el vertedero;
  • Especificar de nuevo el objetivo de vertido (en primer lugar, sustituyéndolo por un objetivo de limitación de la generación de residuos) para garantizar que la gestión de los residuos obtenga los resultados más beneficiosos. En opinión de ZWE, esto debería ser fundamental en la revisión en curso de las directivas sobre residuos, para minimizar todas las «fugas» de recursos de la gestión circular, «en lugar de simplemente redirigir dichas fugas de los vertederos a las incineradoras».

Residuos profesional